Biografía

Luis Felipe de la Torre

Guadalajara Mexico 1962

Luis Felipe creció en una familia de ilustradores y dibujantes en la Ciudad de México, donde las tintas, los papeles, las plumillas y los pinceles, además de los libros y los diálogos sobre la historia del arte, eran cotidianos; así como las amistades con intelectuales, sobre todo con pintores, que frecuentaban la casa de sus padres. Ése mundo lo marcó definitivamente, y desde temprana edad, tomó la decisión de dedicarse a la pintura como una forma de vida.

Luis Felipe ha consagrado la mayor parte su tiempo al perfeccionamiento de su oficio: siempre dibujando, pintando y caminando montañas. Los Wixrrárika (Huicholes) influyeron de manera directa en sus primeras pinturas, en su color y en sus conceptos estéticos, y su sed insaciable de formas, texturas y colores lo han llevado a viajar por La Tierra. Se ha alimentado de la cultura clásica y de los mundos primitivos, y sus hábitats: desde su vida en la Sierra Madre, en México, en los Alpes Suizo-Italianos y en el Himalaya, así como su caminar en la isla de Sol en el lago Titicaca y admirar el Valle Sagrado del Perú, hasta conocer la lejana y maravillosa Birmana. Gracias a ese trotar de pintor viajero y a su ojo sensible, todas estas culturas han hecho un intaglio en su obra.